¿Cómo podemos utilizar la tecnología con nuestros alumnos?

Es importante considerar qué, cómo y cuándo vamos a utilizar la tecnología con nuestros alumnos para que puedan con ello construir sus conocimientos y los obligue a reflexionar de una forma creativa y con significado para su vida.
Si utilizamos el viejo aforismo que dice "la forma más rápida de aprender algo es tener que enseñarlo", es decir, si la tecnología se utiliza solamente como soporte a tareas que no inciden directamente en las habilidades del pensamiento sino a la representación de las mismas, necesitará el alumno un esfuerzo y pensar más conscientemente en lo que está aprendiendo e irá desarrollando su pensamiento en base a sus propios conocimientos.
Cuando hablamos de la aplicación de la tecnología en base a un concepto constructivista se integra un conjunto de actividades que lleva al individuo a edificar su propio conocimiento logrando organizar un nuevo concepto conectado a sus experiencias previas que lograr cambiar su estructura cognitiva para interpretar de una forma propia la realidad, traducido a los medios que mencionamos, hablamos del empleo de la tecnología como herramienta de la mente.
Debemos utilizar a la tecnología como una herramienta que incremente la totalidad del aprendizaje en base a las aplicaciones y modificaciones que podamos hacer en base a ellas y no que éstas piensen, actúen o elaboren "por el alumno", más bien debemos pensar en una sociedad alumno - computadora donde el alumno sea quien controle el aprendizaje y la tecnología sea el apoyo para aquellas tareas más bien mecánicas y / o representativas del pensamiento del otro.

1 comentarios:

  • Noe Huerta Medina | 6 de agosto de 2011, 12:34

    La sociedad del conocimiento
    TICS.
    Las innovaciones tecnológicas han proporcionado a la humanidad canales nuevos de comunicación e inmensas fuentes de información que difunden modelos de comportamiento social, actitudes, valores, formas de organización, etc. Hemos pasado de una situación donde la información era un bien escaso a otra en donde la información es tremendamente abundante, incluso excesiva. Vivimos inmersos en la llamada sociedad de la información.

    El nuevo orden informático se ha convertido en motor del cambio social. La economía y la cultura se ha globalizado. En la sociedad que emerge de la era digital el conocimiento y la información adquieren un valor creciente. Los trabajadores del conocimiento empiezan a dominar el mercado laboral. Los incrementos de productividad de las organizaciones se basan en la mejora del saber, en la innovación permanente del conocimiento aplicado utilizando tecnologías, cada vez más potentes. Así, el capital intelectual se convierte en el nuevo activo para la riqueza de las organizaciones y la gestión de ese conocimiento en una de sus actividades fundamentales.

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